El sindicato LAB de Basauri ha hecho pública su denuncia sobre la actitud mantenida por el equipo de gobierno (PSOE-PP) del Ayuntamiento para con sus Organismos Autónomos a través de sus correspondientes presidencias y direcciones “en importantes aspectos de su gestión directamente relacionados con su personal laboral”, según explicaban en la protesta realizada ayer en la entrada del Consistorio.
“Queremos criticar la prepotencia y el oscurantismo con que ejercitan su poder, llegando a no convocar a los representantes sindicales de los mismos a los Consejos de Gobierno ni ante temas que les afectan directamente, negándoles presencia y voz”, indicaron.
“Como estamos en crisis, no hay dinero para realizar las necesarias contrataciones de personal que garanticen una prestación de servicios digna y de calidad pero no ocurre lo mismo con los gastos en asesorías jurídicas externas para la negociación de los Convenios Colectivos”, señalaba Asier Arana, portavoz de LAB en Basauri, que puso como ejemplos de estos gastos los 2.700 euros en la Residencia y los 3.500 en la Kultur Etxea.
Sobre la Residencia de Ancianos municipal, explicaron que aún existen desacuerdos con las carteleras de trabajo establecidas tras la firma del Convenio. “Vemos dejadez y desinterés en las necesidades básicas diarias para una correcta atención a las personas residentes, con la supresión de los refuerzos en horas punta para poderles levantar, alimentar, asear y acostar de forma digna”, resumía Arana.
Así mismo, también denunciaron la desaparición en el Euskaltegi de las clases a grupos externos consolidados, como el de padres-madres de San Miguel o el de las mujeres de Ate Zabalik, “justo cuando se ha incrementado la subvención de HABE”, inciden. “A esto se suma el pésimo estado de los locales, especialmente las aulas, la insuficiencia del acceso a Internet, con la imposibilidad de implantar programas de aprendizaje por la escasa calidad y capacidad de los ordenadores, y el abandono del plan para construir de un nuevo centro suficientemente dotado”.
Y respecto al IMD, criticaron “la imposición por decreto de modificaciones en los planes de trabajo previamente pactados sin ninguna justificación y la discriminación de los eventuales en plantilla, a quienes se pretende negar igualdad de derechos con el personal fijo e incluso marginar en la aplicación del convenio colectivo”.
Además, refiriéndose al nuevo campo de Basaozelai, desde LAB denuncian la apertura del mismo “sin personal contratado, habiendo un 16,5% de paro en Basauri, y fomentando así el trabajo sumergido”.






