Tras convertirse en el primer municipio de Bizkaia en regular la instalación de placas solares térmicas –hace seis años– y ser uno de los primeros de Euskadi en adherirse al Pacto Europeo por la Sostenibilidad –en octubre del pasado año–, Basauri sigue avanzando en medidas que favorezcan el ahorro energético y de consumo de agua.
Así, continuando con la iniciativa lanzada en la anterior legislatura tras reformar la cubierta del Polideportivo Artunduaga e instalar 200 placas solares térmicas para generar agua caliente, el actual equipo de gobierno ha anunciado que pondrá en marcha un proyecto para recuperar las aguas pluviales y de renovación de piscinas del Polideportivo de Artunduaga para utilizarlas en el riego del campo de fútbol de hierba natural y en el baldeo de las calles del municipio.
“Con esta iniciativa, además de ahorrarnos 25.550 m3 de agua al año, las arcas municipales desembolsarán también 10.200 euros menos anualmente”, explica Nerea Renteria, delegada de Política Territorial y Contratación.
Actualmente, la normativa técnico sanitaria obliga a renovar al menos un 5% del total del agua del vaso de las piscinas de uso público, por lo que cada día se captan unos 67 m3 de aguas de renovación de las piscinas cubiertas –las de las exteriores no se pueden aprovechar por razones configuración de la instalación actual–. Esta cantidad de agua, que hasta ahora se desperdicia, será conducida por una nueva red de canalización junto con las aguas pluviales, procedentes de la cubierta del edificio y algunas zonas deportivas, cuyo aporte es más esporádico.
Las aguas recogidas se almacenarán en dos depósitos subterráneos con vasos comunicantes de 35 m3 cada uno que se instalarán en una zona verde a la entrada del polideportivo. “Estos depósitos contarán con un sistema de bombeo que permitirá, por un lado, conducir las aguas hasta el campo de fútbol para regarlo y, por otro lado, facilitará su llegada hasta una boca de riego para los camiones de baldeo”, indica la concejala.
“Ahora el agua que se utiliza para regar cada día el campo de fútbol oscila entre los 23,4 m3 en invierno y los 46,8 m3 en verano, mientras para el baldeo de calles se utilizan 45m3 de agua diariamente”, añade.
Además, se establecerá un método de seguimiento de la calidad del agua y tratamiento de la misma, instalando en la zona de los tanques de agua un sistema medición de cloro y pH conectado a un dosificador automático que permitirá que el líquido quede desinfectado de posibles patógenos y cumpla la normativa vigente.
“Actualmente el agua que se utiliza tanto para baldeo como para riego es agua depurada, con lo que, además de economizar agua y dinero, la iniciativa consigue además un ahorro indirecto tanto a nivel económico como energético como consecuencia de la supresión del coste de la depuración”, explica Nerea Renteria.
El proyecto, que se encuentra en fase de contratación con un precio de licitación de 195.752 euros y cuenta con una subvención de 111.833 euros del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco a través de Ihobe, se pondrá en marcha alrededor del mes de abril, tras un período estimado de tres meses de obras.






